A la hija de Maurice y Laqueshia, quien entonces tenía 8 años, le encantaba ir a su escuela en Las Vegas, Nevada, así que cuando empezó a tener ansiedad y estrés en las noches, supieron que algo estaba mal. Su hija les explicó que una compañera de clase la atacaba físicamente y la amenazaba. Su hija estaba siendo acosada.

A medida que millones de niños regresen a la escuela este año, más de uno de cada cinco de estos niños tendrá una experiencia similar, según el Centro Nacional de Estadísticas de Educación. Y en un estudio nacional realizado por el Centro de Investigación de Acoso Cibernético, casi el 21% de los preadolescentes dijeron que habían sido objeto, agresor o testigo de acoso en línea o por otros medios electrónicos.

A medida que los padres buscan formas de proteger a sus hijos, un grupo creciente de familias está recurriendo a una fuente de asombrosa orientación práctica: la Biblia.

Maurice explicó que a menudo hablan con sus dos hijos sobre los principios bíblicos útiles que aprendieron a través de su fe como testigos de Jehová, incluso en el camino a la escuela por las mañanas. “Les ayudamos a tomar en cuenta esos principios para que, si ocurre algo, no respondan de forma equivocada. Ser un pacificador y no tener que pelear…”, explicó Laqueshia.

También visitaron a jw.org, el sitio web oficial de los Testigos, donde una búsqueda de los términos acoso escolar o bullying arrojó una gran cantidad de recursos gratuitos que incluyen videos, artículos, hojas de trabajo y otras actividades en línea sobre temas que enfrentan los jóvenes en la escuela. Tales recursos incluyen una pizarra animada titulada, “Cómo defenderte sin dar un solo golpe” y una caricatura animada sobre el poderoso efecto de la oración por aquellos que sufren de acoso escolar.

Junto con la ayuda de sus padres y maestros, la hija de Maurice y Laqueshia decidió ganarse a su acosador respondiendo con amabilidad.

“Con el tiempo, empezó a disminuir y ya no se metía conmigo”, dice su hija.

Madison Bechtle también recurrió a las Escrituras cuando, mientras cursaba el octavo grado escolar, un ciberacosador comenzó a acosarla con docenas de notificaciones perturbadoras en su teléfono celular. “¡Qué locura! Me enviaba fotos de mi propia casa. Me hacía sentirme paranoica en todo momento”, comentó.

Leer la Biblia y orar le calmó la ansiedad. “Solo eres tú y Dios, y hablas nada más uno a uno —expresó—. Es muy reconfortante y funciona”.

También, a fin de protegerse siguió los pasos prácticos descritos en la pizarra animada de jw.org, titulada, “Si usas las redes, no te enredes”. Le contó a sus padres y maestros sobre la situación y eliminó la cuenta de redes sociales por la que le acosaban. “Hasta el día de hoy sigo sin esa cuenta”, dice Madison, ahora de 21 años.

“No todas las situaciones se resuelven tan fácilmente. Sin embargo, aplicar los consejos bíblicos y enfocarse en el panorama general puede ayudar a las personas a sobrellevar la situación y mantener su sentido de autoestima”, explica Robert Hendriks, portavoz de los testigos de Jehová en Estados Unidos.

“La Biblia ha demostrado ser un recurso práctico para que muchas familias naveguen por situaciones difíciles en la vida —dijo Hendriks—. Los principios que se encuentran en este antiguo libro pueden ayudar a adultos y niños a resolver conflictos y mantener relaciones pacíficas con los demás”.

Principios como la llamada Regla de Oro de tratar a los demás como te gustaría que te traten, mostrar amor y ser lento para enojarse son herramientas que Laqueshia dice que ayudan a su familia en muchas circunstancias. “El acoso es como un ciclo… (Creo) que eso es algo que los padres verán al visitar jw.org. Encontrarán buena información sobre cómo afrontar (el acoso), para ayudar realmente a sus hijos y a ellos mismos”.

Leave a Reply